ENTRA EN LA MATRIZ PARA PODER SALIR DE LA MATRIZ.
Entra para poder salir — un principio antiguo… pero olvidado.
Se puede interpretar de muchas formas: Conoce lo desconocido para valorar mejor lo conocido; Aprende a ver lo que tienes con nuevos ojos; а conoce su verdadero valor. Yo añadiría: haz espacio, suelta… para que entre algo nuevo. Verdades viejas, sí… pero medio olvidadas o mal interpretadas.
Tal vez algunos de ustedes han hecho ese ejercicio en algún retiro: Nos rodean con una cuerda, nos piden tomarla con los ojos cerrados y nos dicen que no podemos soltarla, pero que debemos salir del círculo. Intentamos, damos vueltas, buscamos trucos… pero los «guardianes» nos detienen. Controlan cada movimiento. Y la solución es simple: levantas la mano y pides ayuda. Entonces, los mismos guardianes te sacan. Pero la mayoría de nosotros… no pide ayuda. (Yo era uno de ellos.)
¿Qué hay detrás de eso? Muchas veces creemos que el mundo está mal gobernado, que alguien «mueve los hilos», que somos marionetas en manos de fuerzas más grandes —sociedades sectas, ¨los ricos¨, corporaciones…Algunos viven en total indiferencia, otros intentan «despertar», «salir», pero no saben por dónde ni cómo. No levantamos la mano.
Este texto es precisamente para ellos. Muchos intuimos que “hemos entrado en algo”, pero no somos plenamente conscientes. Vivimos al día, porque ya estamos en modo de supervivencia. Nos metemos constantemente en algún tipo de «lucha» para no pensar, para no sentir, para no vernos como víctimas. Huimos de la «realidad». Creemos que podemos lograrlo solos…¡Ojalá lo logremos!
Pero para salir, primero hay que reconocer que he entrado. Ser consciente de dónde he entrado. Y eso… no es fácil, porque en realidad no sabemos bien dónde hemos caído. Digo caído porque esto viene desde hace generaciones. Observamos, tomamos conciencia parcialmente, pero aún así andamos perdidos. Buscamos salvación — de maestro en maestro, técnica tras técnica, seminario tras seminario y siempre falta algo… y así se nos va la vida — en búsqueda. Muchos de los que «están saliendo» creen que alguien externo vendrá a salvarlos, que están conectados con algo… y mientras tanto siguen asistiendo a más técnicas, más prácticas… y vuelven a empezar. Siempre falta un paso. Siempre falta algo para salir. Y así… toda la vida.
También están los que dicen que “ya salieron” y ahora enseñan a otros cómo salir. Muestran fotos en Maldivas, Dubái o algún lugar exótico, hablan de “conciencia” y “abundancia”. ¿Eso es salir? Ustedes seguro conocen a muchos así. Quizás incluso los han acompañado…y se han “elevado”.
A esos elevados, les pido disculpas por hacerles perder su valioso tiempo con estas líneas. Pero para los que sí quieren continuar, propongo que empecemos por entender dónde estamos.
Antes lo llamaban sistema, ahora le dicen la matriz. Suena más grande, más estructurado, más cinematográfico…que cada lo sienta como le resuene. Los sistemas quedaron atrás. Cayó la Cortina de hierro, colapsó el sistema socialista, y con él — todos los sistemas. Pero bueno… sigamos adelante. Empecemos con las definiciones, para que todo empiece a tener más claridad.TGT
El tema es muy amplio y profundo, y eso requiere su tiempo, tomar conciencia y hacer nuevas elecciones, por eso está dividido en partes. Espero haber despertado tu interés, y te garantizo que no te vas a decepcionar.
¿Qué es la MATRIZ?
La matriz es un conjunto ordenado, presentado en forma de tabla con “m” filas y “n” columnas, donde cada elemento se llama elemento de la matriz.
La palabra matriz viene del latín matrix — “madre, fuente”. En otros idiomas, matriz también significa patrón, uniformidad, repetición múltiple, tipicidad.
En la película “La Matriz” representa una realidad simulada, creada por una inteligencia artificial para mantener a las personas bajo control. La mayoría de la gente vive dentro sin sospechar que sus cuerpos están “dormidos” y son usados por las máquinas como fuente de energía. Una especie de “útero” del mundo ilusorio — el sistema virtual que “genera” la falsa realidad.
El significado detrás de la película:
- ¿Ilusión o realidad?
La idea principal es filosófica: ¿vivimos en un mundo real o en una ilusión? Esto está inspirado en:
- Platón – el mito de la cueva
- René Descartes – “Pienso, luego existo”
- La pregunta: ¿Qué es real si los sentidos pueden engañarnos?
- Elección y libertad de voluntad
El héroe Neo elige salir de la ilusión, aceptando la dura verdad. Es un símbolo del despertar personal y liberación de creencias impuestas y control. - El control del sistema “Matriz”
La matriz simboliza la sociedad moderna, donde las personas están atrapadas en la rutina, los medios y el conformismo. Las máquinas representan sistemas que manipulan al ser humano. - Rebelión contra el sistema / despertar
Neo es el símbolo del Elegido — aquel que puede destruir la ilusión y mostrar el camino a otros. Esto se interpreta a nivel espiritual, social y psicológico.
En realidad, Neo quiere salir de la uniformidad, del estereotipo. Quiere ser su propia persona.
¿Y cómo lograrlo si todo y todos los demás están en la matriz? En un mundo inventado o controlado.
Se calcula que debe haber un 0,03% de la población para que haya un cambio en el entorno.
Un poco más de dos millones cuatrocientos mil “Neos”. Así que, ¡adelante! No nos rindamos.
El tema es muy amplio y profundo, y eso requiere su tiempo, tomar conciencia y hacer nuevas elecciones, por eso está dividido en partes. Espero haber despertado tu interés, y te garantizo que no te vas a decepcionar.
¿QUÉ ES UN SISTEMA?
Un sistema es un conjunto de elementos interrelacionados que interactúan entre sí y funcionan como un todo, en armonía y cooperación mutua, para alcanzar un objetivo determinado o realizar una función específica. Cada sistema tiene estructura, límites, entradas (información, energía o recursos que recibe), procesos (interacciones internas) y salidas (resultados o productos).
Los sistemas pueden ser:
- Físicos (por ejemplo, sistemas mecánicos, eléctricos, biológicos);
- Abstractos (lógicos, matemáticos, software);
- Abiertos (interactúan con el entorno) o cerrados (interacción mínima);
- Simples (con pocos componentes y conexiones) o complejos (muchos componentes, a menudo con comportamientos complejos).
Ejemplos de sistemas son: el cuerpo humano, un sistema operativo de computadora, el sistema educativo, un ecosistema e incluso la sociedad en general.
Comprender un sistema requiere analizar sus componentes, las relaciones entre ellos y la manera en que el todo reacciona a cambios en el entorno o en sus partes.
¿CÓMO FUNCIONAN LOS SISTEMAS?
Un sistema es un mecanismo. Si todas las piezas y tornillos están en su lugar, el mecanismo funciona perfectamente. Pero si no es así, ocurren fallos, lo que con el tiempo puede llevar a una avería completa o incluso a la “muerte” de la máquina, del sistema.
Si un solo tornillo cae, el mecanismo deja de funcionar. Lo mismo ocurre con los sistemas humanos. Si un elemento falta en el sistema llamado «Trabajo», los procesos se colapsan. Si el «Sistema Familiar» se desintegra, perdemos la capacidad de alcanzar los objetivos para los que fue creado. Igual que la “Matriz”.
Cada sistema vive bajo reglas internas específicas. Cada uno tiene normas estrictas que deben seguirse para aprovecharlo al máximo. Como ya recordamos, todo sistema es un conjunto de elementos necesarios para lograr un fin. Cada elemento tiene su tarea y posee recursos para cumplirla. El sistema nos provee de todo lo necesario para que le ayudemos a alcanzar su objetivo. Así de simple.
La simplicidad es la entrada. Eso es lo que desconcierta, porque no estamos preparados para aceptar que algo pueda ser tan “simple”. La vida tiene giros, emociones contradictorias, pero todo eso se sustenta en la base de los sistemas. El hecho es: los sistemas existen y seguirán existiendo incluso después de nosotros.
Todos pertenecemos a una sola «matriz» llamada Vida. Pero este gran sistema, esta matriz, está compuesta por miles, millones, incluso miles de millones de subsistemas y subsistemitas. ¡Y eso no se puede cambiar! Porque somos muy “pequeños”. Ni yo ni tú podremos cambiar eso. (Al menos por ahora). Igual que no lo lograron otros antes que nosotros.
Por suerte, desde que comprendí este hecho, este mecanismo de funcionamiento, dejé de intentar cambiarlo. Dejé de luchar.
Intentar cambiar el «gran sistema» es como intentar cambiar la naturaleza, eliminar la noche, revertir el flujo sanguíneo en mi cuerpo, detener el ritmo de mi corazón o hacer que las instituciones del estado funcionen como yo quiero. Pero no soy el único. Entonces, algo aquí no encaja, no es lógico. Neo lo siente, al igual que todos nosotros, y ELIGE ir en busca de la verdad.
Me cuesta siquiera imaginarlo, pero yo también constantemente intento cambiar lo que está fuera de mi control, para meterlo en mi control. Los sistemas tienen sus propias reglas, pero yo no quiero jugar con ellas. Me resulta más fácil inventarme otras, supuestamente mejores.
No me doy cuenta de que en realidad voy contra la gran matriz que es la Vida, y por lo tanto, contra mí mismo. Y ella es más grande que cualquiera de nosotros y que cualquier organización, sociedad, alianza o lo que sea que inventemos para sentirnos más poderosos: sociedades secretas, sectas, etc. La Vida tiene sus propias reglas y yo o las acepto, o ella simplemente me expulsa, como lo ha hecho con otras civilizaciones antes que la nuestra. Es un sistema cerrado -abierta con sus propias leyes.
Esta es la idea principal del mundo sistémico: existe un sistema fundamental llamado “Vida”, con sus propias reglas y metas, que están por encima de todo. Y yo, como elemento de muchos sistemas, participo en muchos simultáneamente. Y en cada uno de estos sistemas, juego bajo sus reglas, alcanzando sus objetivos, fuera de mi control y expectativas, o asumo la responsabilidad por el sufrimiento. Lamentablemente, tras tantas generaciones, hemos olvidado o distorsionado estas leyes básicas.
El tema es muy amplio y profundo, y eso requiere su tiempo, tomar conciencia y hacer nuevas elecciones, por eso está dividido en partes. Espero haber despertado tu interés, y te garantizo que no te vas a decepcionar.
Yo soy un elemento de muchos sistemas, y en cada uno de ellos, juego mi papel, sea pequeño o grande. Para cumplir sus funciones, los sistemas generosamente comparten conmigo todos los recursos necesarios, si juego bajo sus reglas. Esa es una de las propiedades de los sistemas: cada elemento siempre tiene el recurso para cumplir su función.
Los bonos que los sistemas me dan por cumplir mis obligaciones en ellos son: Salud – Relaciones sanas – Dinero, es decir: oportunidades, o en una sola palabra: ¡FELICIDAD!
Esto es, en cierto modo, mi “salario” por cumplir el objetivo principal del Universo: la continuación y el desarrollo de la vida. Si estoy en MI LUGAR dentro del sistema para la continuidad de la vida, automáticamente tengo todos los recursos.
Ejemplo: El cuerpo humano es un gran sistema, pero al mismo tiempo forma parte de sistemas aún más grandes. Este sistema llamado “Cuerpo” tiene un objetivo: vivir. Para lograrlo, posee sistemas y órganos que lo sostienen. Cada órgano es responsable de sus tareas y, para realizarlas, cada uno recibe los recursos necesarios. El sistema circulatorio tiene un músculo (el corazón), arterias, venas y sangre. La lógica es clara: El trabajador tiene habilidades, La madre tiene amor por sus hijos, Los hombres y las mujeres tienen órganos reproductivos, lo cual nos hace parte de sistemas más grandes.
Y si estoy en mi lugar dentro de cada sistema, entonces tengo mi propio paquete de recursos para ese rol. Algunos de los sistemas mayores en los que participo son: Pareja, Familia, Hijos, Dinero (fuente de ingresos),Salud (energía y recursos), Autorrealización, Negocio / Trabajo, Sexo, Amor, Felicidad, Estado, Patria, Vida
Es muy importante entender que los recursos se otorgan automáticamente a cualquiera que esté en su lugar correcto dentro del sistema, cumpliendo su función como elemento de ese sistema.
En el momento en que abandono mi lugar, por ejemplo en el sistema “Yo y mis padres”, y empiezo a jugar el papel de adulto que enseña a su padre o madre cómo vivir, pierdo automáticamente recursos, y las cosas empiezan a ir mal en mi vida. Y esto no es un castigo o venganza del sistema. Es simplemente una consecuencia lógica. Una relación causa-efecto.
El sistema está diseñado así: Hay un elemento, ese elemento debe realizar un tipo específico de trabajo y por eso se le otorgan ciertos recursos Pero muchas veces, yo trato de CAMBIAR esto, de luchar contra molinos de viento, y luego digo que vivo en una matriz, que alguien más controla mi vida.
Metafóricamente hablando: Si soy conductor y estoy en el coche, tengo todo lo necesario para conducirlo. Pero si salgo del coche, pierdo gran parte del control sobre él, o si pierdo las llaves, simplemente no hay forma de manejarlo. No tengo suficientes recursos.
Así es exactamente como funcionan los sistemas: Si estoy en mi lugar, tengo todo lo necesario —mi paquete de posibilidades— para vivir la vida que deseo vivir. Para ser feliz.
Además de los objetivos de los sistemas más grandes, yo también tengo mis propios objetivos. Y estos objetivos varían según mis prioridades, mi situación de vida actual, mi carácter, etc. Los objetivos principales, comunes a la mayoría de las personas, son: la Familia, la Salud, la realización personal, el Dinero. Aquí algunos objetivos secundarios o intermedios (dependiendo de la etapa de la vida): Entenderme a mí mismo; Tener hijos; Obtener fama, reconocimiento, etc.
Por muy diferentes que seamos, en el fondo todos queremos lo mismo: Felicidad, amor, salud, bienestar financiero, seguridad en el futuro, y demás. Y consigo todo eso cuando empiezo a vivir según las reglas del mundo sistémico. Entonces mi vida se convierte en lo que yo quiero que sea. ¡Yo mismo la creo y la controlo!
¿Qué…? ¿Estar dentro del sistema? ¿Dentro de la matriz? ¿Qué es eso? ¿Qué verdades estoy escribiendo? Sí, ¡viviré bien dentro de la matriz si juego según sus reglas fundamentales y VERDADEROS! ¡Estoy dentro!
¿Y cómo estamos después del golpe con el trapo mojado? ¿Entendieron ahora qué es la matriz? ¿Vieron la diferencia entre matriz y sistema? ¿Y quién tira realmente de los hilos? ¿Descubriste cuál es la llave de la puerta para salir de la matriz? ¿Todavía tienes ganas de salir, o prefieres quedarte dentro del círculo?
Ahora al menos sabes lo que debes hacer para entrar: Jugar según sus verdaderas (básicas) reglas, y no según las que tú mismo inventas, pensando que ella te controla y te dirige.
El tema es muy amplio y profundo, y eso requiere su tiempo, tomar conciencia y hacer nuevas elecciones, por eso está dividido en partes. Espero haber despertado tu interés, y te garantizo que no te vas a decepcionar.
¿QUÉ SIGNIFICA ESTAR EN "MI" LUGAR?
“Estar en mi lugar” significa entender qué papel juego dentro de un sistema determinado.
Como ya vimos, cada uno de nosotros es un elemento de muchos sistemas. Y en cada uno de estos sistemas juego un rol diferente.
En el sistema “Yo y mis padres”, soy hijo o hija.
En el sistema “Yo y mi pareja”, me convierto en esposo o esposa.
En el sistema “Yo y el trabajo”, cumplo con mis responsabilidades laborales.
En el sistema “Yo y mi negocio”, soy el líder o gestor de la empresa.
Y así sucesivamente…
Lo importante es recordar lo siguiente:
CADA PERSONA SIEMPRE FORMA PARTE DE UN SISTEMA DE CONTINUIDAD Y DESARROLLO DE LA VIDA.
En todos los sistemas es importante actuar para cumplir con el propósito del sistema.
Y cada uno de estos sistemas, al final, sirve al propósito superior de la Vida.
Mi dirección de movimiento debe estar alineada con transmitir la vida y/o servir en nombre de la vida. (Eso puede incluir no solo continuar con la especie, sino también contribuir con un invento útil, un libro inspirador, un negocio que mejore la vida de las personas, un servicio, una acción social, etc.)
Mi función principal en el mundo de los sistemas es: entender cuál es mi “lugar laboral” dentro del sistema y entregarme al 100% según sus normas.
En el sistema del “Amor” — ser una pareja generosa y atenta.
En el sistema de la “Familia” — ser el hijo o hija para mis padres.
En el sistema de los “Hijos” — ser padre o madre para mis propios hijos.
En el sistema del “Trabajo” — cumplir con la descripción de mi cargo.
La descripción del cargo representa las tareas que cada sistema me asigna, según el lugar, el momento y las circunstancias.
¡Vaya sorpresa! Yo pensaba que solo había una única matriz, ¡y resultaron ser incontables!
¿Y ahora qué?
El tema es muy amplio y profundo, y eso requiere su tiempo, tomar conciencia y hacer nuevas elecciones, por eso está dividido en partes. Espero haber despertado tu interés, y te garantizo que no te vas a decepcionar.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE ESTAR EN MI LUGAR?
Estar en el lugar correcto es muy importante, porque si no lo estoy, no podré lograr nada en la vida. ¿Por qué? Porque solo en el lugar correcto tengo los recursos necesarios para desarrollarme y alcanzar objetivos.
Si no estoy en mi sitio, siempre me faltará algo: dinero, salud, felicidad… y eso es completamente lógico. Pero en el momento en que me parece que me falta algo esencial para una vida ideal, toda mi atención se dirige a esa “carencia”.
Empiezo a dispersarme del rumbo hacia el “futuro brillante”. Me ocupo constantemente de resolver problemas puntuales, sin atender mis verdaderos objetivos, y como resultado, no recibo ningún bono del sistema: no tengo salud, ni dinero, ni amor. Esto solo empeora la situación, me hace sentir más frustrado, más deprimido. Empiezo a creer que no hay salida.
¡Siento que he entrado en la Matriz y que ella me atrapa! O quizás… yo mismo me aferro a ella. Me he acostumbrado.
Intento tapar los huecos que veo. Mi foco está constantemente en esas carencias, en esos fracasos. Y cuando entro en ese círculo vicioso, ya no se puede hablar de avanzar.
Solo me agito, tratando de corregir lo que considero injusto, incorrecto, “algo que no debería ser así”… Y olvido por completo mis verdaderos objetivos.
¿Es posible avanzar hacia algún lugar si constantemente miro hacia atrás?
¡No, por supuesto que no!
Simplemente no veo el camino. Por eso, debo mirar hacia dónde quiero llegar.
El foco debe estar en el objetivo, en lo que quiero lograr en la vida, en la familia, en el negocio —en cada uno de los sistemas en los que participo.
Puedo pasar la vida intentando tapar agujeros, o puedo encontrar mi lugar y estado interior en el que los “agujeros” simplemente no existen. ¡Sí! Todos tenemos un estado así.
Ese estado surge cuando estoy en mi lugar en cada sistema. Ocupar ese lugar no es tan fácil como parece, pero existen reglas —y esas reglas deben seguirse para que todo funcione.
El tema es muy amplio y profundo, y eso requiere su tiempo, tomar conciencia y hacer nuevas elecciones, por eso está dividido en partes. Espero haber despertado tu interés, y te garantizo que no te vas a decepcionar.
¿EN QUÉ IDIOMA NOS HABLAN LOS SISTEMAS?
Es importante entender que cada sistema es una herramienta impersonal. Es lo que es. Y mi desarrollo dentro del sistema depende únicamente de mí. El sistema no entiende lo que es bueno o malo. Para él, solo existe una dimensión: funciona o no funciona.
Cuando estoy en mi lugar, todo funciona y todo va bien. En el momento en que abandono mi lugar, el sistema empieza a fallar. Esto se nota a simple vista: desaparecen el dinero, el amor, la alegría. Este es el único lenguaje que tiene el sistema para comunicarse con nosotros.
Todas las situaciones o emociones desagradables son señales del sistema. Así me muestra que he perdido el rumbo. Empieza a enviarme eventos y situaciones, muchas veces desagradables —o incluso dolorosas, para que me dé cuenta de que he salido del camino correcto. De este modo, intenta devolverme al lugar donde todo funciona bien. Es decir, cada experiencia es necesaria para mostrarme la dirección correcta. El problema es que yo no lo interpreto así, y entonces me enfado aún más con la Vida.
Precisamente las situaciones más difíciles de la vida, las que más me han marcado, han sido las que me han formado como persona. Lo que soy hoy es gracias a ellas. Muchas veces se trataba de experiencias negativas, pero justo esas se convirtieron en el impulso para un cambio. También sucede que algunos eventos tristes o dolorosos son tan intensos,
que me “quedo atrapado” en ellos, sin sacar las lecciones necesarias. Voy a intentar comprender también eso — y así descubrir puntos de crecimiento incluso en esas situaciones.
Cuando empiezo a entender cómo funcionan los sistemas, me doy cuenta de que las casualidades no son casuales, que por alguna razón en esta vida tenía que tener padres “duros”, maestros “injustos”, un trabajo fracasado, incluso pérdidas económicas. Así comprendo que los giros extraños de la vida o del negocio son solo el resultado de haber abandonado mi lugar en el sistema.
No puedo cambiar el pasado, no puedo cambiar a otras personas, no puedo cambiar las circunstancias, pero sí puedo entender cómo me afectan esas personas y situaciones,
y qué regalos valiosos he recibido gracias a ellas.
Final . si queréis saber más y escoger vuestro camino para salir , yo TGT les puedo guiar encantado. Cuanto más seamos mejor!